Recién comenzado el año, y como culpable una canción que suena de fondo,
sobre las cosas de las importantes de la vida, me he dado cuenta de la gran
verdad que encierra su letra.

Si hay tres cosas que decía el autor, que eran la base de una vida FELIZ, a mí el destino, me ha hecho la dulce jugada de ponerme a prueba en las tres, a nivel muy pro.

Caída de los tres pilares fundamentales

DINERO:

A principios de año, terminaba la mayor colaboración que mantenía desde
hacía 4 años y mandaba al traste con un pilar importante de mi economía. Eso sí, me daba la oportunidad de comenzar mi propio proyecto personal, desde cero.

SALUD:

Este tema me ha llevado de cabeza durante gran parte del Año pasado, pero me ha enseñado la cuidar y tener en cuenta, los más pequeños detalles que ocurren en mi día a día.

He sido consciente de cómo, una infección, que en principio, parecía sin
importancia, me ha terminado llevando dos veces a quirófano y a pasar gran parte del año bajo medicación.

AMOR:

Para terminar este trío de ases, también me ha tocado poner patas arriba el
corazón.

Las circunstancias de la vida, han terminado separando mi camino del de mi pareja. Una situación que se repite por segunda vez en mi vida, y que me deja como regalo tres tesoros a mi lado.

resumen de todo un año

Nuevo COMIENZO

Como ves, este 2018 ha sido un año intenso y demoledor de mi zona de
confort, por llamarlo de alguna manera.

Un año muy duro, pero que me trae grandes OPORTUNIDADES bajo su brazo, pues, aunque en principio sea difícil de ver, lleva la oportunidad de comenzar una nueva vida, de forma completa:

  • Puedo apostar al 100% en mi propio proyecto, pudiendo enfocar y desarrollar desde el principio, sin tener que aparcarlo por falta de tiempo.

  • He sido consciente de la importancia de tener buenos hábitos de alimentación y sueño y aunque poco a poco, me está trayendo
    estupendas ventajas en mí cuerpo.

  • Me ha enseñado a creer en mí y en mis posibilidades. A vencer mis miedos y a quererme más y mejor (una cita de la gran Elia Guardiola) y que leo cada día al despertar.

 

Conclusión

Si tengo que ponerle una frase a este 2018, sería la
siguiente:

“Cada día es diferente y ÚNICO, así que hay que disfrutar cada instante al
MÁXIMO”.

No puedo esperar que las cosas cambien solas, tengo que
echarme a andar para conseguir que los sueños se cumplan y luchar por ellos.

Yo, a partir de aquí, solo le pido al 2019, que me traiga un saco con un pelín de SALUD, DINERO y AMOR, y que me siga poniendo retos en mi
vida para seguir evolucionando, eso sí, la próxima vez, mejor los cambios de uno en uno.

Y después de esta reflexión, ¿Qué le
pides tú a este Nuevo Año?

Déjamelos en los comentarios, que estaré encantada de leerlos.